Noticias

El divorcio en España
30/03/2011 | El divorcio es un procedimiento de disolución del matrimonio que viene regulado hoy en día en nuestra legislación en la Ley 15/05de 8 de julio que modificó parcialmente los artículos del Código Civil en materia de separación y divorcio.
El divorcio se había regulado por primera vez en España por Ley de 2 de marzo de 1.932 que desarrollaba el art. 43 de la Constitución Republicana de 1.931; pero ese divorcio tuvo escasa duración debido a los tristes acontecimientos que son de todos conocidos que dieron al traste con la democracia durante un largo período de tiempo.
Una vez finalizada la dictadura y tras la proclamación de nuestra vigente Constitución de 1.978 se instauró nuevamente el divorcio mediante la aprobación y promulgación de la Ley 30/81 de 7 de julio, también conocida como "Ley Ordóñez" por ser ese el Ministro de Justicia que había cuando se aprobó la ley. Como detalle anecdótico cabe recordar que don Francisco Fernández Ordóñez fue Ministro de Justicia de Justicia en un gobierno de la UCD presidido por don Adolfo Suárez, partido en el que había ingresado proveniente del Partido Socialdemócrata que se integró en lo que primero fue coalición electoral y después se convirtió en partido político, siendo interesante también mencionar que el antes citado Sr. Fernández Ord´ñez se integró posteriormente en el P.S.O.E. y que también fue ministro de varias carteras en gabinetes presididos por don Felipe González.
La Ley 30/81 de 7 de julio había modificado parcialmente el Código Civil, a la vez que introdujo normas procesales por las que se regían los procedimientos de separación, nulidad y divorcio, así como las medidas provisonales ya fuesen previas o coetáneas a dichos procedimientos principales, ya que la Ley de Enjuiciamiento Civil de 1.881 que estuvo vigente hasta el día 2 de enero de 2.001 no regulaba dichos procedimientos.
La antes mencionada ley intodujo unas causas tasadas para pedir la separación y el divorcio y no permitía solicitar directamente el divorcio a nos ser en casos especiales como eran los de poder acreditar la separación de hecho durante un largo período de tiempo, pero lo normal era tener que estar separado judicialmente para entablar demanda de divorcio
Posteriormente al aprobarse la vigente Ley de Enjuiciamiento Civil (Ley 1/2000), la Ley 30/81 dejó de tener vigencia , pues los procedimientos matrimoniales pasaro a regularse según lo dispuesto en la antes mencionada Ley procedimental.
Los procedimientos matrimoniales en la actualidad son juicios verbales especiales que se inician por demanda que tiene que estar firmada por Procurador y Abogado, da la cual se da traslado por espacio de veinte días al demandado para que la conteste también con firma de Abogado y Procurador, posteriormente se señala fecha para el juicio, pudiendo éste suspenderse para la practica de alguna prueba que habiendo sido declarada pertinente no pueda practicarse en el acto del juicio.
La Ley 15/05 de 8 de julio, mal llamada "Ley del Divorcio Expres" pues no varía en absoluto los plazos procesales que habían sido establecidos en la Ley 1/2000, establece como causa única para solicitar el divorcio el estar casado por espación de tres meses, permitiendo ir directamente al divorcio sin pasar por la separación previa, siendo esa la única rapidez instaurada por la Ley.
Los divorcios y separaciones puedn ser contenciosos o de mutuo acuerdo, teniendo que valerse los cónyuges en uno o en otro caso siempre de Abogado y Procurador, pudiendo en el de mutuo acuerdo ambos cónyuges valerse de los mismos profesionales. Los procedimientos contenciosos se desarollan de la forma en que antes mencioné cuando hablé de que los juicios matrimoniales era juicios verbales especiales. Los procedimientos de mutuo acuerdo se incian mediante demanda a la que hay que unir necesariamente un convenio regualador firmado por los cónyuges que tendrán que ratificar en su día en presencia judicial.
Una novedad importante de la Ley 30/05 es la introducción de de la pensión compensatoria temporal y no necesariamente vitalicia a favor del cónyuge que la separación o el divorcio le causen perjuicios económicos

José Ángel Cobreiro Mosquera