Noticias

Condena a una compañía telefónica por acosar a un cliente dictada por un Juzgado de Primera Instancia de Gijón
11/10/2013 | La intimidación reiterada y el hostigamiento telefónico telefónico que sufrió un gijonés durante meses para cobrar una supuesta deuda de 23'40 €, le acabó costando cara a Vodafone España, pues dicha compañía telefónica subcontrató con la empresa de gestión de cobros denominada Konecta el cobro de la supuesta deuda, y ahora el Juzgado de Primera Instancia n° 7 de Gijón la condenó por considerar que el acoso telefónico al consumidor encaminado al cobro de la deuda, le provocó un sufrimiento psíquico o espiritual y además por que lo considera una agresión directa o inmediata a la tranquilidad y a la personalidad del cliente que es merecedora de sanción, que cuantifica en 900 € para compensar al consumidor por los daños morales sufridos durante el tiempo en que duró el acoso.
La sentencia que lleva fecha de 30 de septiembre, recoge con claridad que "no está permitido utilizar la vía de hecho para el cobro de una deuda. Dicha actitud vulnera abiertamente las relaciones de convivencia y el arreglo pacífico y civilizado de las controversias personales y económicas". Pero es más, el Juez incluso cuestiona la realidad de la deuda e indica en la sentencia que "no es admisible utilizar una intimidación moral para exigir el pago de lo adeudado", ya que para ello debería recurrirse a la vía judicial, cosa que no se hizo.
Los hechos que motivaron el fallo de la sentencia se remonta al pasado año, cuando un vecino de Gijón, suscribió un contrato verbal con Vodafone España para la instalación de un módem, pero transcurrieron varias semanas sin que Vodafone cumpliera con lo contratado, lo que derivó en que el contrato se suspendiera. No obstante lo expuesto el consumidor recibió dos meses después un cargo bancario por importe de 23'40 €, sin que ni siquiera se le hubiese remitido la correspondiente factura y sin que la empresa diera justificación alguna de los conceptos a los que se refería el cargo, por ello el cliente - consumidor decidió dar orden de anulación del cargo y de no pagarlo con cargo a su cuenta bancaria. Una vez sucedido esto Vodafone España contrató a la empresa de gestión de cobros Konecta para que realizara según la sentencia tareas de acoso e intimidación de forma reiterada encaminadas al cobro de los 23'40 €. En la demanda del consumidor, que dio origen a la sentencia, se expone que el método que siguió la empresa, consistente en llamadar a sus teléfonos fijo y móvil, algunos días hasta en siete ocasiones, en las que se pretendía claramente causar crispación con el propósito manifiesto de ejercer violencia psicológica, por ello se recoge en la sentencia que hubo "exclusiva intención de ejercer violencia psicológica para conseguir el cobro que no justificaban. El propósito manifiesto era que el atosigamiento y hostigamiento produjeran una ansiedad y estrés tales que socaven y quebranten la salud mental del acosado, de modo que ceda a sus pretensiones por evitar perjuicios mayores" y así sucedió, ya que el demandante "viendo la imposibilidad de detener las llamadas, impotente ante la agresión de ver violentada su intimidad de modo irrespetuoso, persistente y sistemático; angustiado por la previsible prolongación indefinida, y quebrada finalmente su salud por lo insoportable del acoso, requirió atención médica, baja laboral y tratamiento con ansiolíticos".
Todo ello se da por probado en la sentencia y por ello se dice que existe " obligación de Vodafone España, como cualquier otro sujeto de derecho, de acudir a la vía judicial para intentar el cobro" de una factura impagada y que "la actitud de exigir por la vía de hecho el pago de una suma que entiende se le adeuda es ilícita y no está protegida por el ordenamiento jurídico.
Por último la sentencia estima que los daños morales consisten en "el dolor personal de cualquier clase, el sufrimiento, el disgusto motivado e incluso la privación por culpa de otro de los placeres lícitos de la vida" son merecedores de una compensación de 900 € para el demandante que le deberá abonar Vodafone España.