Noticias

Reforma de la Ley de Propiedad Horizontal mediante la promulgación y entrada en vigor de la Ley 8/2013, de 26 de juno, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas
03/10/2013 | En el BOE del pasado 27 de junio del año en curso se publicó la Ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación,regeneración y renovación urbanas, habiendo entrado en vigor la misma el siguiente día 28 de junio. La citada Ley hace una importante reforma de la LPH, llegado este punto es menester comentar que esta es la primera vez que la LPH se modifica mediante una ley que además contiene otras disposiciones que no regulan la propiedad horizontal, es decir mediante una de las leyes conocidas como ómnibus, puesto que hasta el momento las múltiples reformas que a lo largo de su historia sufrió la LPH fueron mediante una ley específica y al efecto.
La Ley 8/2013 modifica la Ley de propiedad horizontal de una forma importante, a saber: ampliando el ámbito de la ley a las subcomunidades y a las entidades urbanísticas de conservación y obligando al propietario a permitir la realización por su vivienda de obras comunes, eso sí creándole un derecho de resarcimiento por la servidumbre. Pero una de las reformas más importantes contenidas en la Ley es la elevación de la "afección real" o plazo para que el nuevo propietario responda de las deudas comunitarias de la persona que le trasmitió la vivienda o local comercial, ya que se eleva de uno a tres años.
Igualmente la nueva Ley modifica de forma importante el quorum de mayorías para tomar decisiones, reformando así el art. 17 de la LPH, desapareciendo casi por completo la unanimidad, a modo de ejemplo se puede decir que para la instalación de un ascensor se requiere ahora el voto mayoritario de los propietarios que representen a su vez la mayoría de las cuotas de participación, en lugar de la mayoría de tres quintos que hasta la entrada en vigor de la Ley se exigía, también a modo de ejemplo podemos decir que para la realización de mejoras ahora se exige una mayoría cualificada de tres quintos mientras que antes llegaba con la mayoría simple.
También la nueva redacción de la LPH permite, a fin de favorecer a los discapacitados (dando esta condición la Ley a los mayores de 70 años), la posibilidad de exigir la supresión de barreras arquitectónicas tanto en viviendas como en locales comerciales, siempre que el importe de las obras no supere al de 12 mensualidades ordinarias, pero incluso ese límite presupuestario no cuenta si vota a favor de la supresión una mayoría cualificada de las tres quintas partes de los propietarios.
Como ya dijimos la LPH se modifica mediante una Ley que podríamos calificar como de carácter administrativo y no puramente de derecho privado, por ello la Ley 8/2013 modifica también la Ley del Suelo, por tanto al amparo de la citada legislación urbanística para hacer obras o cambios en la finca el art. 10 de la LPH obliga a pedir la oportuna licencia administrativa no solo para realizar obras de modificación o reformas sino también para las de la actividad ordinaria o normal de la comunidad de propietarios, aunque sean de grado mínimo, pudiendo suceder que se aprueben reformas al amparo de lo dispuesto en el art. 17 de la LPH que no se puedan llevar a efecto por no dar la Administración el oportuno permiso, pero es más esas obras se encarecen necesariamente puesto que para que se otorgue la oportuna licencia hay que presentar el proyecto correspondiente, que hasta ahora solo se exigía para obras importantes como son las de instalación de ascensor.